Los plegados del papel son el resultado de la acción de plegar, es decir, generar pliegues doblando el material impreso utilizado. Su principal cometido es aportarle funcionalidad y usabilidad, pero no es el único. Los pliegos también son un recurso artístico que pueden dotar a tu proyecto de ese plus de creatividad que marque la diferencia.

El universo de los plegados es muy amplio. Sus orígenes se remontan a la China de los siglos I-II d. C. en los que el arte de plegar papel sin tijeras ni pegamento recibió el nombre de origami. En el siglo XVI, esta práctica ­–la papiroflexia­– llegó a Europa como una nueva disciplina artística en la que desde grullas hasta figuras 3D hechas con papel empezaron a considerarse verdaderas esculturas.

El sentido y uso del plegado del papel ha evolucionado hasta la actualidad dando vida a soportes informativos y/o publicitarios como los dípticos o los trípticos. Pero no son las únicas variedades de plegados que existen, hay muchas más.

Díptico

El díptico es el tipo de plegado del papel más conocido debido a su sencillez (solo supone un pliegue). Se le suele destinar un fin publicitario, utilizado por empresas y organizaciones que optan por este recurso para conectar con su público –tanto actual como potencial– y dar a conocer un producto o servicio. Es habitual verlo en museos, restaurantes, tiendas y librerías, entre otros espacios.

Este tipo de plegado puede ser de diversas medidas y el modo de utilizarlo es similar al de un libro: el diseño debe tener en cuenta que el lector comenzará a ojearlo por la primera portada, los interiores y la contraportada. Así que, tanto en este caso como en los siguientes, jerarquizar la información de manera adecuada será fundamental.

Tríptico plegado en zigzag

El tríptico plegado en zigzag consta de dos plegados en paralelo (dando lugar a tres cuerpos): la particularidad es que hay que crear cada uno de ellos en dirección contraria al anterior. Esta es la variedad más recomendable cuando se desea remarcar con mayor claridad la diferenciación de las partes del contenido, pero relacionándolo con un solo golpe de vista.

Para este tipo de plegado hay que tener en cuenta que el grosor del papel debe ser menor para facilitarlo. Puede abrirse tanto desde la parte derecha como desde la izquierda. Por esta razón, el contenido debe estar dispuesto de manera que la parte por la que se comienza a ojear no sea un impedimento para transmitir de manera efectiva su contenido.

Tríptico plegado envolvente

En el tríptico plegado envolvente los pliegues se doblan sobre sí mismos. Así, se forman tres cuerpos que quedan al descubierto conforme se despliega el folleto, de modo que la información se ofrece gradualmente. En este caso, es muy importante tener en cuenta que el cuerpo interior debe ser 2 mm más pequeño que el los demás, para que el resto pueda envolverse y doblarse hacia dentro.

Desplegable de cuatro cuerpos plegado en ventana

La palabra ventana ya nos da una idea. Es el tipo de plegado más utilizado en cuadrípticos. Consiste en plegar los dos cuerpos exteriores hacia el interior y, una vez hecho, se vuelven a doblar los dos cuerpos resultantes en un pliego. El resultado es un folleto que se despliega hacia el exterior, como si se tratase de una ventana. En este caso también se requiere que las caras exteriores tengan 2 mm menos.

Desplegable de cinco cuerpos tipo zigzag

El desplegable de cinco cuerpos tipo zigzag está compuesto por cuatro pliegos realizados de la misma forma que el tríptico tipo zigzag: cada uno de ellos en dirección contraria al anterior. Este tipo de plegado puede leerse tanto en vertical como en horizontal, ya que ofrece muchas posibilidades a la hora de incluir contenido a modo de lista, calendario, fases, evolución de productos… En definitiva, información que se pueda descubrir poco a poco mientras se va desplegando.

Tríptico plegado en plano

Este tipo de plegado es el que se utiliza comúnmente en los planos de una ciudad o en un prospecto. Primero se realiza un tríptico plegado en zigzag; después, se dobla por la mitad sobre sí mismo. En este caso es necesario abrir todos los pliegues para poder leer la información dentro del contexto.

Vídeo en el que podrás ver todos los tipos de plegados:

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