Hoy “spam” es esa plaga digital que te llena la bandeja, contamina comentarios, te manda DMs con “hola hermosa soy inversionista” y te obliga a vivir con filtros, captchas y sospecha permanente. Lo curioso es que el término no nació en un laboratorio de Internet, sino en un sketch… que se burlaba de SPAM, la marca real de carne enlatada de Hormel.
Y aquí está lo sabroso: el chiste funcionó porque SPAM (la comida) ya era, en sí misma, una historia perfecta de “estar en todos lados”. Primero en supermercados, luego en guerras, después en culturas enteras… y finalmente, en tu inbox.
1) SPAM no es un meme: es una marca nacida en 1937 (Gran Depresión, cero glamour, mucho ingenio)
SPAM (en mayúsculas, marca registrada) fue introducida por Hormel en 1937 en EE. UU.
¿Por qué inventarla? Porque Hormel buscaba vender más pork shoulder (hombro de cerdo), un corte que no se movía tanto. SPAM era básicamente una solución industrial: proteína barata, compacta, estable, fácil de transportar y con larga vida en anaquel.
El nombre: el misterio corporativo y el mito popular
Hormel ha dicho en distintas ocasiones que el significado exacto del nombre era conocido por un círculo reducido, pero la explicación popular más repetida es que viene de “spiced ham” (jamón especiado).
Y sí: hubo concurso de nombre; una de las versiones más citadas atribuye el nombre a Ken Daigneau.
2) La Segunda Guerra Mundial: cuando SPAM se volvió global (y también odiada por saturación)
Aquí viene el plot twist: SPAM no se convirtió en ícono por marketing “cool”, sino por logística militar.
Durante la Segunda Guerra Mundial, mandar carne fresca al frente era un infierno. SPAM, en cambio, era no perecedera, calórica y transportable. Resultado: se volvió ubicua en la dieta de tropas y aliados, y se enviaron cantidades masivas (cifras históricas hablan de decenas o cientos de millones de libras/cajas, dependiendo del recuento).
Y como toda cosa ubicua… generó amor y odio:
- Se volvió un “salvavidas” alimentario.
- Pero también una especie de trauma culinario: hay relatos de hartazgo y hasta “hate mail” acumulado por Hormel por lo repetitivo del producto en raciones.
Dato clave: SPAM ya era, literalmente, el “producto que aparece en todos los menús” décadas antes de ser metáfora digital.
3) 1970: Monty Python convierte “SPAM en todos lados” en una definición universal de “ruido invasivo”
Entra el sketch: Monty Python’s Flying Circus estrenó el famoso sketch el 15 de diciembre de 1970.
La escena no es “sobre carne”, es sobre invasión por repetición:
- En el restaurante, casi todo lleva SPAM.
- Unos vikingos cantan “Spam, Spam, Spam…” hasta ahogar la conversación.
- La palabra “Spam” se pronuncia al menos 132 veces.
En pocas palabras: Monty Python no inventó el spam digital; inventó la metáfora perfecta.
4) La transición a Internet: el término encajó “demasiado bien” como para no adoptarlo
Cuando aparecieron mensajes masivos, repetitivos y no solicitados en foros y sistemas de mensajería temprana, alguien hizo la conexión: eso era exactamente lo del sketch. Y así “spam” se volvió el nombre informal (y luego universal) del fenómeno.
Y ojo: el abuso llegó pronto. Se suele citar como primer spam comercial por e-mail el caso de 1978 en ARPANET (un mensaje promocional enviado a cientos de usuarios).
Después, en los 90, Usenet sufrió episodios masivos que hicieron que la comunidad entendiera que esto ya era una guerra, no una travesura.
5) Lo más raro (y fascinante): SPAM es “basura digital”, pero en varios países es comida de culto e incluso “premium”
En EE. UU. continental, SPAM se volvió chiste fácil. Pero en otras regiones pasó lo contrario: se integró a la cocina local y a la identidad cultural.
Hawaii: amor real, no ironía
La popularidad de SPAM en Hawaii se vincula fuertemente a la presencia militar y a la disponibilidad del producto durante y después de la guerra: era estable, accesible y encajaba con un contexto de abastecimiento particular en islas.
Y de ahí salen platos “icónicos” como el Spam musubi (una especie de sushi/bola de arroz con SPAM), que hoy es comida cotidiana y también objeto de reinterpretaciones “gourmet”.
Asia y el Pacífico: de ración militar a ingrediente identitario
En varios lugares (Corea, Filipinas, etc.), SPAM se asoció a escasez, ayuda, presencia militar y, con el tiempo, a nostalgia/comfort food. En algunos contextos incluso se percibe como regalo o “lujito”.
Ironía suprema: en Internet “spam” significa “contenido basura”; en muchas mesas significa “comida de casa”.
6) Por qué el spam digital sigue vivo: porque es el mismo principio que hizo grande a SPAM (logística + economía)
SPAM (la marca) triunfó porque resolvía un problema: proteína barata, durable, escalable.
El spam digital triunfa por lo mismo: mensajes baratos, durables (se replican), escalables.
La diferencia es que, en digital, el costo marginal tiende a cero… y eso crea un incentivo eterno: aunque responda una fracción microscópica, la máquina se paga.
Un chiste que terminó siendo una profecía cultural
Lo que hace brillante esta historia no es solo “qué gracioso que venga de Monty Python”, sino que el sketch funcionó porque reflejaba una realidad previa:
- SPAM ya era un producto diseñado para estar en todas partes (1937).
- La guerra lo volvió global y, para algunos, insoportable por repetición.
- Monty Python convirtió esa saturación en arte (1970, 132+ “Spam”).
- Internet solo “heredó” el nombre porque describía perfecto el problema.
Así que sí: antes del correo electrónico, el spam ya existía… no como tecnología, sino como concepto humano: cuando algo se repite tanto que deja de ser información y se convierte en ruido.



